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Actualmente hay 31.5 millones de usuarios de Internet en México. El número de usuarios que tienen cuenta en Twitter, hasta agosto de 2009, era de 32,000, de los cuales solo 8,500 son usuarios “activos”. Los usuarios activos de twitter representan el .026% de los usuarios de internet. Creo que es hora de dejarlo de llamar el “movimiento twittero”, y no solo por una cuestión cuantitativa. El tema del impuesto al internet va mucho más allá de lo que se está hablando en twitter. No se trata de un #trendingtopic, ese lenguaje que solo conocemos el .026%.
Sí es cierto que donde se empezó a hablar del tema fue en Twitter. Desde aquí se captó la atención de los medios –incluso, hasta hace unos días, a la prensa le parecía más interesante el fenomeno de #internetnecesario, obviando el tema del impuesto per se. Es cierto que varios de los que fueron ayer a la reunión al Senado tienen Twitter y desde ahí nos estuvieron haciendo un mind-casting de lo que sucedía. Y sí, la comunidad twittera está bastante involucrada. Pero es hora de sacar el tema del impuesto fuera de Twitter. Ya terminó la reunión con los Senadores, ¿ahora qué sigue, hacia dónde llevamos el debate?
No se puede perder de vista que el tema realmente es el impuesto, y más en el fondo, las “razones” que “no” toman en cuenta nuestros gobernantes a la hora de tomar decisiones. El tema del impuesto no sólo se puede ver como un “movimiento twittero” (haciendo alusión al título de la columna de Mario Campos) ni “para twitteros”. La atención no se puede centrar en lo que se habla en Twitter porque el alcance que esto tiene es solo para el .026% de los usuarios. Aprobar el impuesto afectará a 31.5 millones de usuarios + millones más de usuarios potenciales.
El hecho de que el Senador Carlos Navarrete haya abierto su cuenta en Twitter, no significa que ahora “será capáz de leer lo que está pasando”. Fernando Castellon, Carlos Navarrete, no deberían necesitar de twitter para “ver lo que está pasando”. Las razones para no gravar al internet están claras mucho antes de que los twitteros las hicieramos saber. Es cuestión de sensibilidad, tan sencillo como darse cuenta como es la vida real (ahora).
































