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Opiniones, ideas y discursos
Hipótesis: el potencial del Internet es el mismo que en su momento se le adjudicó a la imprenta, la radio y la televisión. Los cuatro, al nacer, fueron reverenciados como emancipadores del ser humano. Y los cuatro, al crecer, han sido sometidos a las reglas del ser humano. La diferencia es temporal: los Net-Geners nacimos en un momento en el que la imprenta, la radio y la televisión eran industrias por lo demás organizadas, planeadas y consolidadas… El Internet, el más joven de los hermanos, apenas está sufriendo esos cambios: con cada click su cara transmuta hasta convertirse en una fuerza más dominada. Evidencia de cómo la libertad, a nuestro entender, sólo puede darse al interior de cuatro paredes. Se está gestando un nuevo pacto social, un nuevo tránsito: del Estado de Naturaleza al Político, Económico, Jurídico, Social… En esta línea, la observación es sencilla: la emancipación virtual será posible en la medida en la que lo permitamos… ¿Qué tan amplio será ese margen? En estos momentos, parece ser estrecho… A ver si la historia me desmiente…
-Estefanía Vela (o @samnbk)
Hay dos mundos a día de hoy. El real, y el virtual. A uno lo mueven, antes que nada, el aire y el agua; al otro lo mueve internet. Ambos son paralelos y están entrelazados, es decir, suceden a la vez. Que nuestras sociedades de hoy funcionan vía Internet es una obviedad, quizás a ello se deban las campañas que buscan democratizar el acceso a Internet llevándolo a parajes recónditos y a grupos sociales desfavorecidos con riesgo de quedar al margen de todo. En este punto, imponer un impuesto –de ahí viene la palabra- a la red no es sino deshacer en las sombras –aunque de manera cínicamente visible- el tapiz que a la luz del sol se hace ver que se está tejiendo. Los impuestos cobrados a las todopoderosas embotelladoras de agua son ridículos, a pesar de estar apropiándose de un elemento declarado bien nacional. Pero el precio que pagamos por esa agua es mucho mayor que el mayor de los impuestos. Teniendo en cuenta esta dualidad del mundo de hoy, y ya que el agua está tan mal cotizada, tasar Internet no está tan lejos de tasar el aire que respiramos. Eso sí, socializando, con tarifa plana.
-Pablo Zulaica (@acentosperdidos)

















