
Los temas macroeconómicos se los dejamos a los expertos. Telecom CIDE, observatorio que se encarga de la evaluación, generación y divulgación de investigaciones e iniciativas de política sectorial en materia de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información en beneficio del interés público) y DIRSI (Diálogo Regional sobre la Sociedad de la Información) han hecho una estimación parcial del impacto que los nuevos impuestos generarían en el sector, la población y la economía.
El documento completo lo puedes descargar aquí, pero acá abajo resumimos los puntos que nos parecieron más interesantes:
“El aumento de impuestos especiales a los servicios de telecomunicaciones propuesto en el Paquete Económico para el Ejercicio Fiscal de 2010 es en detrimento de la economía general, del empleo, de la inversión y de la productividad del país, agrava el bienestar de millones de personas e impacta negativamente el esfuerzo emprendido por las autoridades por la inclusión digital de aquellos aún excluidos de un mundo globalizado, acentuando así las condiciones de pobreza, cuya disminución es uno de los tantos objetivos en la agenda de la Nación.
Existe un amplio nivel de consenso a nivel internacional, en esferas académicas, de la industria y de la política pública, respecto a que el acceso y adopción de servicios de tecnologías de la información y comunicación (TIC) son fundamentales para el crecimiento económico y social de las naciones.
Ante la presente crisis, diversos países han implementado políticas públicas que promueven el desarrollo de las TIC, buscando capturar sus derrames positivos para alcanzar una recuperación económica más acelerada. En este contexto, los gobiernos del Grupo de los 20 han invertido tan sólo este año directamente alrededor de 3 mil millones de dólares en estímulos generales al sector con el fin de enfrentar la actual crisis.
El impuesto al internet:
- Afecta negativamente el crecimiento económico, la creación de empleo y la productividad
Las posibilidades que brindan las telecomunicaciones no sólo se limitan a su impacto sobre el crecimiento de la economía en su conjunto sino que también se reflejan en el potencial para impulsar el desarrollo local, proveer mejores servicios gubernamentales y combatir la pobreza.
Según Katz (2009), el impacto sobre el crecimiento económico donde la penetración de banda ancha es aún baja es más significativa que en regiones donde ésta es alta. Asimismo, este estudio confirma que en México, como en casi todos los países latinoamericanos, existe una demanda insatisfecha de líneas de banda ancha de alrededor de más de 1.5 millones de líneas.
- Es regresivo para consumidores actuales y futuros, lentificando la adopción
Se considera que el impuesto será totalmente repasado al consumidor, lo que tendrá un impacto directo en el precio final. Una consideración importante es que el costo de entrada al mercado (el precio del terminal móvil) representa una importante barrera para los grupos de menores ingresos.
Las telecomunicaciones pueden generar mayores efectos sobre el empleo y el crecimiento económico si se facilita su despliegue y crecimiento. El imponer cargas impositivas sobre los servicios de telecomunicaciones lastima el desarrollo de la industria al aumentar artificialmente los precios que enfrentan los consumidores.
- Va en dirección contraria a la tendencia internacional (ver nuestro post sobre la tendencia internacional)
Estados Unidos, Portugal, Irlanda, Australia, Singapur, entre otros, han lanzado varios programas para impulsar la adopción de tecnologías de información con una medida para hacer frente a la actual crisis económica mundial. Considerar que el incremento a la carga tributaria a los servicios de telecomunicaciones ayuda a enfrentar la crisis económica va a contramarcha de la evidencia empírica de las políticas públicas adoptadas a nivel internacional.La medida propuesta por el Ejecutivo Federal va en contracorriente de la tendencia internacional, donde los gobiernos buscan fortalecer mediante medidas heterodoxas (como son los subsidios) el sector de las telecomunicaciones, para utilizarle como una palanca para el crecimiento económico y el empleo.
- Es una aplicación errónea de un impuesto concebido para bienes y servicios con externalidades negativas
Bajo este concepto, el tasar los servicios de telecomunicaciones los equipara a productos con externalidades negativas, cuando está demostrado por la experiencian nacional e internacional que el derrame es positivo. De hecho, ha sido reconocido consistentemente por el Ejecutivo y el Legislativo de nuestro país que dichos servicios deberán responder “a las necesidades de desarrollo” (Felipe Calderón Hinojosa, 2009).
La inversión en banda ancha es fiscalmente más eficiente que otros paquetes de estímulos fiscales, ya que ésta prácticamente se autofinancia. La banda ancha tiene una vocación orientada al mercado por lo que buena parte de los recursos potencialmente podrían venir del sector privado.